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ESCARABICA la realidad me pica

Archivo: Junio 2008

25/06/2008 GMT 1

dulce miel

escarabica @ 14:32

APICULTURA ECOLOGICA:
el arte de colaborar con
nuestras
amigas las abejas

En una sociedad en la que existen cada vez más consumidores preocupados por una alimentación sana y natural, podemos elegir toda clase de productos de agricultura ecológica entre los que se encuentran, cómo no, la miel y los distintos productos de la colmena (polen, jalea real, propóleos, etc.). En este artículo trataremos de fundamentar las razones que nos llevan a los productores ecológicos a hacer las cosas de otra manera

i analizamos algunas de las mieles más publicitadas y conocidas, vemos que su valor nutritivo y medicinal es tan escaso que podríamos considerarlas como edulcorantes artificiales. Además hay que tener en cuenta los residuos de sustancias químicas con las que han sido tratados a lo largo de la producción. También cabría analizar los métodos de elaboración, donde las mieles industriales son tratadas a una temperatura que destruye la mayoría de las propiedades naturales de un producto tan delicado, por lo que se hace imprescindible una elaboración y envasado lo más artesano posible.

Otro dato a considerar es que la gran mayoría de las mieles industriales provienen de países en vías de desarrollo (China, Argentina,...), en los que se utiliza mano de obra poco cualificada y cuya explotación no entra, cuando menos, en unos criterios de comercio justo y solidario.

Qué diferencia a una miel ecológica?

Ahora, y pudiendo ya comparar los métodos de producción de una y otras mieles, vamos a ver cómo se pueden hacer las cosas para respetar la calidad natural de este preciado producto, tan bueno para la salud y tan beneficioso para el medio ambiente.

Antes de empezar, nos parece importante dar un dato que en sí mismo es una garantía de la calidad final de un producto como éste. Todas las colmenas de producción ecológica han de estar al menos a 3 km. de los núcleos de población, actividades industriales y explotaciones agrícolas. Si consideramos que el radio de trabajo de las abejas nunca excede esta distancia, tenemos ya la seguridad de que la miel recolectada está a salvo de cualquier tipo de contaminación ambiental o de pesticidas.

Y pasando a la producción, en primer lugar hay que decir que la apicultura ecológica está reñida con la sobreexplotación de nuesras abejas. La mayoría de las enfermedades producidas por hongos o bacterias sobrevienen cuando sacamos prácticamente toda la miel de nuestras colmenas, dejando sus reservas tan escasas que nos vemos en la necesidad de alimentarnos posteriormente con productos de dudoso origen como el candi (desechos de miel industrial) o jarabe de azúcar blanco. Esta especulación no debe hacerse en las producciones de miel ecológica, pues además de estar técnicamente prohibido por los CRAE (Consejos Reguladores de Agricultura Ecológica), dejan a nuestras colonias en una situación muy desfavorable que puede desencadenar distintos tipos de enfermedades. Es pues necesario para esta práctica sacrificar una parte de nuestro beneficio para mantener lejos a los antibióticos o las sulfamidas, también prohibidos en este tipo de producción.

Métodos naturales
De aquí pasamos a hablar del gran enemigo de nuestras abejas, un ácaro llamado Varroa Jacobsoni que apareció en España hace ya unos años. La Varroosis es una infestación que requiere de tratamientos sistemáticos y anuales, pues no se ha descubierto nada que la aleje de nuestras colmenas indefinidamente. Año tras año nos vemos en la necesidad de combatirla, y aquí es donde existe otra gran diferencia con la apicultura convencional. Mientras que lo normal es tratarla con productos químicos de síntesis (fluvalinato, Amitraz, etc.), los apicultores ecológicos utilizamos distintos productos naturales que no alteran la calidad de la miel y que por supuesto no dejan los temidos residuos propios del sistema tradicional. Algunas de las posibilidades son los aceites esenciales (el más utilizado es el del tomillo, Timol), los acaricidas de origen vegetal (Rotenona), o distintos componentes naturales de la miel (ácido láctico, fórmico) que por lo tanto no la perjudican.

Podríamos extendernos, si hubiese lugar, a otras prácticas de la apicultura ecológica, como la calidad de la cera o los métodos de prevención en el correcto manejo de un arte en el que debemos considerar a las abejas como nuestras colaboradoras y no como insectos productivos a nuestro servicio.

Así pues, los que estén interesados en degustar este antiguo manjar con toda confianza deben buscar el distintivo de calidad que garantiza los métodos de producción ecológica. Que ustedes lo disfruten...

Javier Alonso, apicultor.

apicultura.deeuropa.net Continentes de enlaces revisados.



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01/06/2008 GMT 1

Estevia, una planta alimentaria revolucionaria

escarabica @ 18:33
Salud vital
 
Estevia, una planta alimentaria revolucionaria
Las hojas de la Stevia son dulces y con propiedades medicinales.
Las flores de la Stevia no son espectaculares.
Muestra de productos alimentarios (que no se comercializan en Europa) que contienen el edulcorante de la Stevia.
El autocultivo de la Stevia es muy fácil y permite disponer en nuestro hogar de una hierba medicinal útil para la salud humana.
Una planta fácil de cultivar
La Stevia, al ser una planta de una región subtropical, tiene un comportamiento diferente en climas mediterráneos, ya que los días más cortos en luz solar del otoño e invierno acortan su ciclo, provocando una parada de crecimiento a la planta muy importante. Esto no sería aplicable a las islas Canarias, donde el clima se asemeja más al de sus orígenes tropicales. Por este motivo, y dado que es una planta plurianual (puede rebrotar 4-5 años), cada primavera arranca con fuerza otra vez, con nuevos brotes que suben desde las raíces. A partir de la primavera, y casi hasta mediados de agosto, puede ir reproduciéndose por esquejes (como podemos hacer con los geranios). Su cultivo en el balcón es facil.

De una planta de Stevia que rebrote a la primavera se pueden llegar a reproducir de 200 a 500 nuevas plantas aplicando este sistema, o sea, sacando esquejes durante todo el tiempo que vegeta. Sólo hay que tener cuidado de no plantar un brote que acabe con flor, porque no llegaría a enraizarse nunca. Normalmente, los rebrotes de primavera y verano suelen tener pocas veces flores. Además, aunque florezca, la Stevia en nuestro clima no genera semillas con poder para germinar. De ahí que la reproducción más efectiva sea por esqueje y no por semilla. Así pues, si partimos de una buena variedad conservaremos siempre sus propiedades medicinales.

Regulación de la estevia
Hasta el momento, EEUU autoriza su comercialización en herboristerías. Otros países disponen de amplios cultivos y se consume legalmente desde hace muchos años como es el caso de Japón, Corea del Sur y China, así como en gran parte de Latinoamérica (Brasil Colombia, Argentina, Perú…) y, sobre todo, en Paraguay, país originario de esta planta y que ha decidido jugar un papel importante en la promoción y distribución de semillas y variedades que permitan la extensión de su cultivo a nivel mundial. En Europa no se admite su venta como planta alimentaria, aunque en Alemania su consumo es tolerado, siendo uno de los principales importadores y exportadores de Stevia del mundo. Como planta medicinal también está tolerada su comercialización.

La regulación de nuevos alimentos en la UE vigente desde 1997 requiere que cualquier alimento considerado «exótico» cumpla con unas estrictas condiciones de seguridad antes de que se introduzca en el mercado europeo. Para introducir en la UE un alimento por primera vez requiere que se apliquen las condiciones que establece el reglamento sobre Nuevos Alimentos de la UE. La norma distingue cinco categorías de productos, en función de la tecnología aplicada o del origen de alimentos y de sus ingredientes, a la vez que atribuye a las autoridades responsables de seguridad alimentaria de cada país un papel fundamental en todo este procedimiento. Para conseguir que un alimento nuevo entre en la UE, el procedimiento más sencillo es que un país someta a evaluación un producto, enviando su propuesta a los demás Estados miembros para que emitan su conformidad. Las frutas consideradas exóticas como el mango, la papaya, la granada, el té blanco, etc. han aumentado un significativo 26% entre 2001 y 2004, según un estudio reciente. Diversas instituciones científicas denuncian que no se autorice la presencia de la Stevia en el mercado europeo y no se use su potencial nutritivo y medicinal.

 
 
Un pequeño arbusto subtropical
La Stevia rebaudiana (Bertoni) es un arbusto originario del Paraguay y Brasil conocido por los indígenas guaraníes y del Mato Grosso desde tiempos ancestrales, al que denominaban ka'a he'e (hoja de miel). Este arbusto alcanza los 90 cm de altura y se caracteriza por tener las hojas de color verde brillante y algo avellutadas, lanceoladas o elípticas y dentadas, en posición alterna, las cuales miden entre 3 y 5 cm de largo por 1,5 a 2 cm de ancho. Los tallos son pubescentes y rectos, mientras que las raíces filiformes son esencialmente superficiales y tienen suficiente fuerza vital para facilitar el rebrote de la planta.

Es una planta dioica cuyas flores son pequeñas, tubulares y de color blanco, sin fragancia perceptible. Se agrupan en panículas corimboides formadas por pequeños capítulos axilares que van creciendo poco a poco. Sus flores las polinizan las abejas. En nuestras latitudes no es habitual que dé frutos fértiles. Los frutos son aquenios dotados de un vilano que el viento transporta con facilidad. De todos modos, el mejor método de reproducción para su cultivo son los esquejes. El hábitat natural de esta planta son las regiones semiáridas como las de la región de la Cordillera de Amambay, en Paraguay. En estado silvestre crece en terrenos arenosos, poco fértiles pero con un buen drenaje. Requiere días largos y mucho sol. Los españoles la adoptaron como edulcorante para bebidas y otras golosinas, por lo que era conocida como “hierba dulce”. Sin embargo, no es hasta finales del siglo XIX que el botánico paraguayo Moisés Bertoni la clasifica en 1899.

Dulce y saludable
En actualidad es utilizada como edulcorante en varios países como Paraguay, Japón, Corea, China, Taiwán y diversos países americanos y asiáticos. En Japón, por ejemplo, se utiliza desde los años setenta como edulcorante natural sustitutivo del azúcar y otros de origen sintético. Allí tiene una cuota de mercado superior al 50 %, especialmente en el momento en que se percibió que algunos de estos edulcorantes (denominados como E9XX) tenían efectos nocivos para la salud humana. Recordemos que el mercado de los edulcorantes está dominado por el azúcar, el jarabe de maíz alto en fructosa y productos sintéticos como la sacarina, el ciclamato, el aspartamo y  la sucralosa; algunos de ellos con serias dudas sobre sus posibles efectos cancerígenos. Sin embargo, en otros países -caso de Estados Unidos- sólo se autoriza como complemento dietético y tiene prohibido su uso como edulcorante o aditivo alimentario desde 1991 por parte de la U.S. Food and Drug Administration. La Comisión Europea rechazó en el año 2000 la propuesta de permitir su uso, por la existencia de dudas respecto a su seguridad sanitaria.  Ante este rechazo, un equipo internacional de científicos, liderado por Jan Geuns y Johan Buyse de la Universidad Católica de Leuven en Bélgica, publicó un libro en el que se suman pruebas de la seguridad de la Stevia. En abril de 2004, este centro organizó un Congreso Internacional sobre la Seguridad de la Stevia. Las conclusiones de este simposio demuestran la completa seguridad de esta planta con su dulce sustancia.

Desde el año 2005 ha tenido un nuevo impulso la producción de Stevia o ka'a he'e, ya que la OMS (Organización Mundial de la Salud) autorizó su uso como edulcorante. Su utilización como edulcorante ha venido incrementándose desde que en Japón la tecnología para la extracción del steviósido, su principal componente, así como la tecnología para la eliminación del sabor amargo que presenta tomó un importante desarrollo.

 
Los beneficios del dulzor de la Stevia
La hoja verde de la Stevia contiene, de forma natural, una sustancia que es 15 veces más dulce que el azúcar de mesa o refinado. El extracto de esta substancia es rica en esteviósido y rebaudiósido, que pueden obtenerse en laboratorio. A diferencia del azúcar de caña o remolacha, el edulcorante natural de la Stevia no aporta calorías al organismo, ya que no se metaboliza, con lo que la naturaleza nos aporta en esta planta el sabor dulce sin las contraindicaciones para la salud que supone la ingesta de los edulcorantes que, como el azúcar, pueden causar sobrepeso, diabetes, etc. La Stevia aporta un edulcorante de mesa ideal para la elaboración de bebidas, dulces, mermeladas, chicles, repostería, confituras, yogures, etc.
La fuente de salud de la Stevia radica en que sus hojas poseen una sustancia denominada esteviósido, constituida por una mezcla de por lo menos ocho glucósidos diterpénicos. El glucósido es una molécula obtenida por condensación entre dos monosacáridos, mientras que un terpeno es un lípido derivado del hidrocarburo isopreno, que es entre 100 hasta 300 veces más dulce que la sacarosa y que, por sus características físico-químicas y toxicológicas, permite su inclusión en la dieta humana para ser utilizada como un edulcorante dietético natural, sin efectos colaterales. Una planta de 1 m de altura rinde unos 70 g de material seco utilizable, de los cuales 25 g corresponden a hojas. El esteviósido es un “polvo blanco cristalino, inodoro, no higroscópico, no fermentable, de sabor dulce aún en soluciones muy diluidas, que es muy soluble en agua”. Sin embargo, tiene como principal obstáculo para su comercialización lo que se denomina un retrogusto, que para ser eliminado requiere procesos de laboratorio costosos. La ingesta de las hojas tiernas es mucho más económica y con más propiedades medicinales que los extractos purificados.
Propiedades medicinales de una planta comestible
Resulta que la Stevia no sólo afecta a los niveles de azúcar sanguíneo, sino que los regula. Por este motivo, se ha convertido en una planta esencial para la calidad de vida de los diabéticos, a la vez que contribuye a regular la presión arterial, es un potente diurético y facilita la absorción de grasas. Científicos de la Universidad de Aarhus (Dinamarca) han aportado nuevas perspectivas muy prometedoras sobre los componentes de la Stevia en el tratamiento de la diabetes tipo-2, resultados que también se están constatando en afectados por esta enfermedad en España e incluso con casos del tipo-1. También se esta avanzando en identificar sus propiedades como antiséptico bucal y antiinflamatorio. Por otra parte, en Japón esta muy extendido su uso como mejorante del suelo, de plantas o para la salud de los animales de granja.

Las investigaciones científicas demuestran fehacientemente que el consumo de Stevia a largo plazo es seguro para las personas, que su consumo influye de manera favorable en los niveles de glucosa en sangre de los diabéticos y que regula la presión arterial de los hipertensos. Así mismo, su consumo no modifica otros parámetros (lípidos, función renal y hepática). Esta opinión contrasta con la irreductible presión de la industria de los edulcorantes para que en Estados Unidos, principal consumidor de edulcorantes del mundo, no pueda usarse como aditivo alimentario.

Tanto la FAO como la OMS han tomado ya determinaciones para certificar la inocuidad de esta planta y, por tanto, incluir a la Stevia en una lista temporal, como paso previo para el definitivo pasaje a su “Codex Alimentarius”. De hecho, el FAO/WHO Expert Comité on Food Aditives (JECFA) ya admitió la ingesta de hasta 2 miligramos por kg/día de glicósidos de esteviol (calculados como esteviol), cantidad muy alta (equivalente a 110 gramos de azucar al dia), que abre una vía clara para el reconocimiento generalizado.

Algunos estudios indican su actividad antibiótica, en especial con las bacterias que atacan las mucosas bucales y los hongos que dan origen a la vaginitis en las mujeres. Por sus propiedades curativas, sobre todo en Sudamérica se utiliza también para contrarrestar la fatiga y para combatir dolencias en el hígado, el páncreas y el bazo. Más allá del poder endulzante de los principios activos contenidos en la hoja de la Stevia, esta planta se perfila como una planta extraordinaria que podría beneficiar la salud de la humanidad y contribuir a la mejora de la economía de los campesinos. En la medicina paraguaya se utiliza la Stevia rebaudiana como hipoglucemiante, digestivo, cardiotónico, diurético, hipotensor, vasodilatador, antiácido, etc., además de por los mencionados efectos beneficiosos en la absorción de grasas y la presión arterial.


 

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